semen en las tetas sujetar con correa

Que vuestra actitud solamente es producto de la represión educativa que has recibido. Vengo observando a tu familia desde un día que me crucé contigo y percibí tu potente aura sexual y tu cara y cuerpo de puta. Acto seguido sacó de una bolsa un tarro de crema y se lo extendió por el culo, le pasó el tarro al negro de las gemelas quien hizo lo mismo con ellas. Los cuatro hombres se desnudaron.

El blanco introdujo su pene en el culo de Sofía y comenzó un rítmico mete-saca. Otro de los negros se dedicó a desvirgar a las dos gemelas metódicamente mientras estaban atadas, una encima de la otra enfrentadas entre si.

Después de desvirgar sus coños procedió a desvirgar sus anos y pasó el relevo a otro de los negros que empezó a alternar su polla entre los cuatro agujeros que tenía a su disposición. Pasado el dolor y la sorpresa empezó a barruntar que aquello no era tan malo como pensaba. Asombrada vio cómo sus hijas comenzaban a gemir y resoplar, pero no de dolor sino de gusto y ella se dejó deslizar por el mismo camino.

Puesto que no tenía remedio, con los dos hombres de la casa pasmados y sentados y ella con las manos sujetas al cuello decidió que, en aquel trance, mejor disfrutar ya que la naturaleza así se lo estaba pidiendo imperiosamente. Volvió a ver que sus hijas, ya descaradamente se morreaban entre ellas, se besaban y mordían las tetas y mostraban unos espasmos significativos del orgasmo. El negro que alternaba su polla entre los cuatro agujeros les soltó la cuerda y las mordazas y las puso a cuatro patas una al lado de la otra.

Se dedicó a una y su compañero tomó a la otra. Ellas se morreaban libres de cualquier prejuicio y comenzaron a decir: El hombre blanco, vista la evolución de las cosas quitó a Sofía la mordaza y le soltó las manos de su ligadura al cuello.

Ésta, ya con libertad de movimientos, comenzó a moverse rítmicamente facilitando los movimientos de penetración, se sorprendió con un prolongado orgasmo. El otro negro tomó el relevo del blanco en su culo y éste pasó a utilizar su boca. Cuando Sofía sintió la enorme polla del negro avanzar por su intestino perdió cualquier inhibición y comenzó a aullar: Continuaron así un buen rato al cabo del cual aquello ya no parecía una violación si no el rodaje de una película porno. La cosa se había convertido en una orgía.

Las chicas ya se chupaban el coño entre si y a su madre que se había ido aproximando mientras las sodomizaban a las tres. Todo eran gemidos, espasmos y aullidos de placer. El blanco, que después de su corrida en la boca de Sofía estaba vigilando a los varones de la casa, se percató de que el chico tenía un buen bulto en la entrepierna. Le ordenó sodomizar a su madre. Cuando ésta fue consciente de qué polla tenía en su interior se desquició, pero no por nada derivado de sus prejuicios educativos, sino por el morbo que le recorrió el cuerpo.

El hombre blanco tomó una copa da la mesa, forzó a Sofía y su hijo a que quedasen ella ensartada encima de chaval y erguida de cara a la polla de él, le metió la polla en la boca y Sofía se puso a mamar como una experta.

Antes de correrse retiró la polla y vació el semen en la copa. A continuación de un tiró levantó a Sofía y dio una voz que hizo que los negros abandonasen los culos y los coños de las chicas.

El hombre blanco entregó la copa con el semen a Sofía sin decir palabra ante la expectación de la familia, un poco desconcertados y descontentos los chicos por la interrupción de la orgía. Sofía, sin dudar se bebió el contenido de la copa. Ahora ya conoces lo que te pierdes, si quieres disfrutar de ello toda tu vida preséntate desnuda en mi casa antes de una semana, y le dio una tarjeta con su dirección.

Los cuatro hombres se fueron mientras el chaval comenzaba a guardar su polla en el culo de una de sus hermanas y la otra le lamía los testículos. Pasada la calentura, los tres chavales se retiraron a la habitación de las chicas donde se encerraron toda la noche. Sofía lanzó un escupitajo a su marido y se marchó a la habitación de invitados. Al atardecer se echó una capa sobre su cuerpo desnudo y tomando un taxi se presentó en la dirección que le habían indicado.

Le abrió la puerta un hombre vestido de mayordomo antiguo, ella dejó caer la capa y desnuda ante él con toda naturalidad dijo: Ella quedó allí en pié, desnuda y un poco avergonzada por la manera tan humillante en que la habían presentado.

Ella lo vio y observó que de su base sobresalía un enorme pene. No hizo ninguna pregunta. Con esfuerzo y el consiguiente dolor se fue acomodando en el asiento mientras el enorme falo se introducía en su ano. Presumo que la adiestradora va a tener poco trabajo contigo. Llévala y ponle el tratamiento habitual. Le puso una venda en los ojos. La inclino de frente sobre la mesa y le introdujo un tapón anal de bola muy gruesa y un gran consolador en la vagina.

Le colocó un ancho cinturón de cuero y fijó el consolador y el tapón fuertemente mediante una cinta de cuero atada al cinturón y pasada entre sus nalgas y labios vaginales. Allí se quedó durante tres horas mientras sentía su vientre reclamar dolorosamente contra la presión del líquido que la habían inyectado en las tripas. La descolgaron del gancho y la pusieron de rodillas, una de las mujeres se puso tras ella recibiendo en su boca el fuerte chorro de líquido y heces que salió de su ano irremediablemente cuando la otra mujer le retiró bruscamente el tapaculos.

Seguidamente la mujer que le había quitado el tapaculos se puso bajo ella y le retiró el consolador, recibiendo en su boca la copiosa meada que no tuvo posibilidad de reprimir Sofía. Le quitaron también las pinzas y en ese momento Sofía casi se desmaya por la sensación de alivio y relajo que corrió por todo su cuerpo.

El hombre da la bata blanca le extrajo un poco de sangre del brazo con una jeringuilla y le pidió que orinase un poco en un frasco. Mientras hacía esfuerzos para mear en el frasco adquirió consciencia de que no le importaba estar haciendo aquello, allí desnuda delante de cuatro desconocidos, pese a que uno de ellos la había follado y dado a beber su semen.

Esa situación hubiera sido inimaginable hace dos días. Se hubiera suicidado antes de mostrar tal falta de pudor. Por eso tampoco le importó ser tendida en la mesa y que el hombre de la bata blanca palpase su cuerpo de arriba a.

Terminado el examen se retiro el hombre y entró otro con un maletín que depositó en la mesa. La vendó los ojos mientras alguien le quitaba la alianza matrimonial que todavía llevaba. El hombre del maletín extrajo unos instrumentos con los que se puso a trabajar sobre su pubis, cerca de la vagina.

Se dio cuenta de que la estaba haciendo un tatuaje. Terminado el pubis, le hicieron darse la vuelta y el hombre trabajó en lo alto de su nalga izquierda. Terminado el tatuaje volvieron a girarla y esta vez el hombre trabajó sobre sus pezones. Sintió en ellos unos dolorosos pinchazo por lo que dedujo que se los estaban perforando.

Fue levantada de la mesa y notó como se le colocaba un collar que fue cerrado con un sonoro click. Igualmente un brazalete y dos pulseras. En lo que queda de noche puedes descansar. La habitación era agradable aunque austera, bien iluminada, tenía acceso a un pequeño cuarto de baño muy bien dotado y limpio. Su mobiliario se componía de una cómoda cama, una mesa, una silla y un espejo. Sofía se aproximó al espejo examinandose detenidamente, lo que vio la dejó satisfechísima: Le habían puesto un collar delgado de acero con forro de suave cuero en la parte en contacto con la piel.

Estaba dotado de tres anillas. En los pezones destacaban anillos de hierro gris, gruesos y grandes: Del collar pendían dos finas cadenitas que, pasando por el interior de los anillos de los pezones, convergían en la anilla frontal del cinturón. De la misma anilla salía otra cadena, ésta mas gruesa, que terminaba en el anillo del clítoris.

Los dos anillos de los labios mayores estaban a su vez unidos por otra cadenita y de ellos pendían unos pequeños pero pesados pendientes. Sofía supuso que las cadenas servían para tirar de ellas y provocarla dolores, y que el collar, el cinturón y las pulseras serían para sujetarla cuando se la sometiese a castigos.

En el pubis estaba grabado el siguiente texto " Esclava de DJ, casada y madre". Solamente le quedaba examinar sus dedos. Nunca se había pintado las uñas, tuvo que reconocer que el lacado en rojo resaltaba la atracción de sus manos. El anillo de la mano izquierda era de acero liso y en el exterior figuraba: Se quitó la alianza matrimonial y mirando el interior vio que a continuación del nombre de su marido se había añadido: Se sentía feliz y hermosa, el peso que sentía en los labios vaginales le imbuía sosiego y paz, y el hecho de ser tatuada con el nombre de su Amo le hacía prever que no tenía intención de venderla en mucho tiempo.

Después de su adiestramiento siguió el tratamiento para abultar sus labios vaginales y sus pezones y extender las areolas de estos. Por él se enteró que sus hijas se habían hecho esclavas putas de su hermano, el cual se había enriquecido alquilando a las dos en conjunto a extravagantes millonarios. Reverendo Amo, termino esta carta con la historia de Sofía, esclava cuya felicidad espero superar, porque nuevamente tengo trabajo.

Espero que no malogren tu futura alimentación. Esclava, te queda poco para terminar la cesión a la productora porno. Te mandaré a recoger para someterte al tratamiento de pechos y vagina como te prometí. Después, en el noveno mes te cederé a un millonario del petróleo que me ha hecho por ti una oferta inimaginable. Me harías tu solo millonario sin necesidad del burdel. Ya apenas trabaja, se ha convertido en la esposa de los dos y vive como una reina.

Seguro que has notado algo porque me temo que a ti tampoco te hace caso. Reverenciado Amo y adorado hijo: Primeramente debo ser montada por sus dos perros y, después de que sus esclavas me laman el coño y las tetas y me irriguen para limpiarme el esperma, debo aparearme con su mono. Todo ante la mirada de mi Señor y su corte. Mi Señor se encuentra muy orgulloso de como hago esos trabajos y soy la envidia de sus cortesanos y amigos.

Muchos han ofrecido comprarme. Después de que sus esclavas me vuelvan a limpiar concienzudamente debo dar de desayunar de mis pechos a su primogénito, de 14 años, y mamarle su pollita si le apetece. No le apetece a menudo, y nunca ha mostrado ganas de follarme pese a que su padre se la ha autorizado. Sospecho que el chaval es gay.

Cuando termino suele ser mediodía y me dejan descansar hasta las cinco de la tarde. Entonces estoy a disposición de mi Señor y sus amigos, que hacen con mi cuerpo y el de las otras esclavas lo que les apetece. Eso significa que él se siente orgulloso de mi y esto eleva mi autoestima porque me siento una esclava casi perfecta. Atendiendo a lo que me va a pagar he accedido. Después del parto mandaré a Delia a buscar a tu hija para traerla aquí y que no estorbe tu trabajo. Una mujer casada con antecedentes de prostituta cuando era soltera vuelve a ser prostituida por su hijo junto con otras mujeres de la familia y termina convertida en su esclava.

Ni siquiera lo leeré. Así se empieza mejor como esclava. Juan se hartó y les pegó tres fustazos a cada una en los pezones. Cuando hubieron terminado y dado su aprobación les dijo: Por favor que sea pronto. Carta de Ana desde un lugar del Caribe. Carta de Ana a Juan desde el mismo lugar del Caribe. Desde que conocí a mí cuñada, siempre quise ponerle mí pene en su prominente boca. Ese día tuve oportunidad de derramarle mí venida en su boca. Continuando mis relatos de manoseo a escondidas, les contaré el día en que el producto de mí masturbación quedó esparcido en la boca de mí cuñada.

Como ya había escrito. En una ocación se quedó a dormir en la casa y ocupó un cuarto que sobra y que tiene vista hacia el jardín. Serían como las Al asomarme, pude ver que ella estaba completamente dormida, pues tenía todo el cuerpo relajado, desplegado en una posición muy desparpajada. Tenía puesta una blusa casi transparente de color negro, y un pantalón de ceda verde, de esos que se sujetan con listones, había olvidado apagar el televisor del cuarto, pero tenía la luz apagada. Dejé la puerta semi abierta por si había necesidad de huir.

Al entrar completamente en la habitación, avancé poco a poco hacía la cama, hasta estar delante de ella. Como hasta las pijamas las usa ceñidas al cuerpo, eran evidentes sus maravillosas formas. Sus perfectas pantorrillas estaban desnudas, pues era un pantalón corto. Sus maravillosas caderas destacaban sobre el atuendo. Pero había que ir por partes, pues no todos los días se tiene un cuerpo tan impresionante a disposición propia.

Después de palpar sus pies, obsevé que ella no hizo movimiento alguno.

... MASAJES ESPECIALES XXX LAS PUTAS MAS CULONAS Primero esclava de su padre y después de su hijo-hermano. Continuando mis relatos de manoseo a escondidas, les contaré el día en que el producto de mí masturbación quedó esparcido en la boca de mí cuñada. Del collar pendían dos finas cadenitas que, pasando por el interior de los anillos de los pezones, convergían en la anilla frontal del cinturón. Reverenciado Amo y adorado hijo: Mientras seguía besando las pantorrillas, con mi mano fuí recorriendo sus excelentes piernas. Con esfuerzo y el consiguiente dolor se fue acomodando en el asiento mientras el enorme falo se introducía en su ano.

Semen en las tetas sujetar con correa

Que vuestra actitud solamente es producto de la represión educativa que has recibido. Vengo observando a tu familia desde un día que me crucé contigo y percibí tu potente aura sexual y tu cara y cuerpo de puta. Acto seguido sacó de una bolsa un tarro de crema y se lo extendió por el culo, le pasó el tarro al negro de las gemelas quien hizo lo mismo con ellas.

Los cuatro hombres se desnudaron. El blanco introdujo su pene en el culo de Sofía y comenzó un rítmico mete-saca. Otro de los negros se dedicó a desvirgar a las dos gemelas metódicamente mientras estaban atadas, una encima de la otra enfrentadas entre si. Después de desvirgar sus coños procedió a desvirgar sus anos y pasó el relevo a otro de los negros que empezó a alternar su polla entre los cuatro agujeros que tenía a su disposición.

Pasado el dolor y la sorpresa empezó a barruntar que aquello no era tan malo como pensaba. Asombrada vio cómo sus hijas comenzaban a gemir y resoplar, pero no de dolor sino de gusto y ella se dejó deslizar por el mismo camino. Puesto que no tenía remedio, con los dos hombres de la casa pasmados y sentados y ella con las manos sujetas al cuello decidió que, en aquel trance, mejor disfrutar ya que la naturaleza así se lo estaba pidiendo imperiosamente.

Volvió a ver que sus hijas, ya descaradamente se morreaban entre ellas, se besaban y mordían las tetas y mostraban unos espasmos significativos del orgasmo. El negro que alternaba su polla entre los cuatro agujeros les soltó la cuerda y las mordazas y las puso a cuatro patas una al lado de la otra.

Se dedicó a una y su compañero tomó a la otra. Ellas se morreaban libres de cualquier prejuicio y comenzaron a decir: El hombre blanco, vista la evolución de las cosas quitó a Sofía la mordaza y le soltó las manos de su ligadura al cuello. Ésta, ya con libertad de movimientos, comenzó a moverse rítmicamente facilitando los movimientos de penetración, se sorprendió con un prolongado orgasmo.

El otro negro tomó el relevo del blanco en su culo y éste pasó a utilizar su boca. Cuando Sofía sintió la enorme polla del negro avanzar por su intestino perdió cualquier inhibición y comenzó a aullar: Continuaron así un buen rato al cabo del cual aquello ya no parecía una violación si no el rodaje de una película porno. La cosa se había convertido en una orgía. Las chicas ya se chupaban el coño entre si y a su madre que se había ido aproximando mientras las sodomizaban a las tres.

Todo eran gemidos, espasmos y aullidos de placer. El blanco, que después de su corrida en la boca de Sofía estaba vigilando a los varones de la casa, se percató de que el chico tenía un buen bulto en la entrepierna.

Le ordenó sodomizar a su madre. Cuando ésta fue consciente de qué polla tenía en su interior se desquició, pero no por nada derivado de sus prejuicios educativos, sino por el morbo que le recorrió el cuerpo. El hombre blanco tomó una copa da la mesa, forzó a Sofía y su hijo a que quedasen ella ensartada encima de chaval y erguida de cara a la polla de él, le metió la polla en la boca y Sofía se puso a mamar como una experta.

Antes de correrse retiró la polla y vació el semen en la copa. A continuación de un tiró levantó a Sofía y dio una voz que hizo que los negros abandonasen los culos y los coños de las chicas.

El hombre blanco entregó la copa con el semen a Sofía sin decir palabra ante la expectación de la familia, un poco desconcertados y descontentos los chicos por la interrupción de la orgía. Sofía, sin dudar se bebió el contenido de la copa. Ahora ya conoces lo que te pierdes, si quieres disfrutar de ello toda tu vida preséntate desnuda en mi casa antes de una semana, y le dio una tarjeta con su dirección. Los cuatro hombres se fueron mientras el chaval comenzaba a guardar su polla en el culo de una de sus hermanas y la otra le lamía los testículos.

Pasada la calentura, los tres chavales se retiraron a la habitación de las chicas donde se encerraron toda la noche. Sofía lanzó un escupitajo a su marido y se marchó a la habitación de invitados. Al atardecer se echó una capa sobre su cuerpo desnudo y tomando un taxi se presentó en la dirección que le habían indicado.

Le abrió la puerta un hombre vestido de mayordomo antiguo, ella dejó caer la capa y desnuda ante él con toda naturalidad dijo: Ella quedó allí en pié, desnuda y un poco avergonzada por la manera tan humillante en que la habían presentado. Ella lo vio y observó que de su base sobresalía un enorme pene.

No hizo ninguna pregunta. Con esfuerzo y el consiguiente dolor se fue acomodando en el asiento mientras el enorme falo se introducía en su ano. Presumo que la adiestradora va a tener poco trabajo contigo. Llévala y ponle el tratamiento habitual. Le puso una venda en los ojos. La inclino de frente sobre la mesa y le introdujo un tapón anal de bola muy gruesa y un gran consolador en la vagina.

Le colocó un ancho cinturón de cuero y fijó el consolador y el tapón fuertemente mediante una cinta de cuero atada al cinturón y pasada entre sus nalgas y labios vaginales. Allí se quedó durante tres horas mientras sentía su vientre reclamar dolorosamente contra la presión del líquido que la habían inyectado en las tripas.

La descolgaron del gancho y la pusieron de rodillas, una de las mujeres se puso tras ella recibiendo en su boca el fuerte chorro de líquido y heces que salió de su ano irremediablemente cuando la otra mujer le retiró bruscamente el tapaculos. Seguidamente la mujer que le había quitado el tapaculos se puso bajo ella y le retiró el consolador, recibiendo en su boca la copiosa meada que no tuvo posibilidad de reprimir Sofía.

Le quitaron también las pinzas y en ese momento Sofía casi se desmaya por la sensación de alivio y relajo que corrió por todo su cuerpo. El hombre da la bata blanca le extrajo un poco de sangre del brazo con una jeringuilla y le pidió que orinase un poco en un frasco.

Mientras hacía esfuerzos para mear en el frasco adquirió consciencia de que no le importaba estar haciendo aquello, allí desnuda delante de cuatro desconocidos, pese a que uno de ellos la había follado y dado a beber su semen. Esa situación hubiera sido inimaginable hace dos días.

Se hubiera suicidado antes de mostrar tal falta de pudor. Por eso tampoco le importó ser tendida en la mesa y que el hombre de la bata blanca palpase su cuerpo de arriba a. Terminado el examen se retiro el hombre y entró otro con un maletín que depositó en la mesa.

La vendó los ojos mientras alguien le quitaba la alianza matrimonial que todavía llevaba. El hombre del maletín extrajo unos instrumentos con los que se puso a trabajar sobre su pubis, cerca de la vagina. Se dio cuenta de que la estaba haciendo un tatuaje. Terminado el pubis, le hicieron darse la vuelta y el hombre trabajó en lo alto de su nalga izquierda.

Terminado el tatuaje volvieron a girarla y esta vez el hombre trabajó sobre sus pezones. Sintió en ellos unos dolorosos pinchazo por lo que dedujo que se los estaban perforando. Fue levantada de la mesa y notó como se le colocaba un collar que fue cerrado con un sonoro click.

Igualmente un brazalete y dos pulseras. En lo que queda de noche puedes descansar. La habitación era agradable aunque austera, bien iluminada, tenía acceso a un pequeño cuarto de baño muy bien dotado y limpio. Su mobiliario se componía de una cómoda cama, una mesa, una silla y un espejo.

Sofía se aproximó al espejo examinandose detenidamente, lo que vio la dejó satisfechísima: Le habían puesto un collar delgado de acero con forro de suave cuero en la parte en contacto con la piel. Estaba dotado de tres anillas. En los pezones destacaban anillos de hierro gris, gruesos y grandes: Del collar pendían dos finas cadenitas que, pasando por el interior de los anillos de los pezones, convergían en la anilla frontal del cinturón.

De la misma anilla salía otra cadena, ésta mas gruesa, que terminaba en el anillo del clítoris. Los dos anillos de los labios mayores estaban a su vez unidos por otra cadenita y de ellos pendían unos pequeños pero pesados pendientes. Sofía supuso que las cadenas servían para tirar de ellas y provocarla dolores, y que el collar, el cinturón y las pulseras serían para sujetarla cuando se la sometiese a castigos. En el pubis estaba grabado el siguiente texto " Esclava de DJ, casada y madre".

Solamente le quedaba examinar sus dedos. Nunca se había pintado las uñas, tuvo que reconocer que el lacado en rojo resaltaba la atracción de sus manos. El anillo de la mano izquierda era de acero liso y en el exterior figuraba: Se quitó la alianza matrimonial y mirando el interior vio que a continuación del nombre de su marido se había añadido: Se sentía feliz y hermosa, el peso que sentía en los labios vaginales le imbuía sosiego y paz, y el hecho de ser tatuada con el nombre de su Amo le hacía prever que no tenía intención de venderla en mucho tiempo.

Después de su adiestramiento siguió el tratamiento para abultar sus labios vaginales y sus pezones y extender las areolas de estos. Por él se enteró que sus hijas se habían hecho esclavas putas de su hermano, el cual se había enriquecido alquilando a las dos en conjunto a extravagantes millonarios.

Reverendo Amo, termino esta carta con la historia de Sofía, esclava cuya felicidad espero superar, porque nuevamente tengo trabajo. Espero que no malogren tu futura alimentación. Esclava, te queda poco para terminar la cesión a la productora porno. Te mandaré a recoger para someterte al tratamiento de pechos y vagina como te prometí. Después, en el noveno mes te cederé a un millonario del petróleo que me ha hecho por ti una oferta inimaginable. Me harías tu solo millonario sin necesidad del burdel.

Ya apenas trabaja, se ha convertido en la esposa de los dos y vive como una reina. Seguro que has notado algo porque me temo que a ti tampoco te hace caso. Reverenciado Amo y adorado hijo: Primeramente debo ser montada por sus dos perros y, después de que sus esclavas me laman el coño y las tetas y me irriguen para limpiarme el esperma, debo aparearme con su mono. Todo ante la mirada de mi Señor y su corte. Mi Señor se encuentra muy orgulloso de como hago esos trabajos y soy la envidia de sus cortesanos y amigos.

Muchos han ofrecido comprarme. Después de que sus esclavas me vuelvan a limpiar concienzudamente debo dar de desayunar de mis pechos a su primogénito, de 14 años, y mamarle su pollita si le apetece. No le apetece a menudo, y nunca ha mostrado ganas de follarme pese a que su padre se la ha autorizado.

Sospecho que el chaval es gay. Cuando termino suele ser mediodía y me dejan descansar hasta las cinco de la tarde. Entonces estoy a disposición de mi Señor y sus amigos, que hacen con mi cuerpo y el de las otras esclavas lo que les apetece. Eso significa que él se siente orgulloso de mi y esto eleva mi autoestima porque me siento una esclava casi perfecta.

Atendiendo a lo que me va a pagar he accedido. Después del parto mandaré a Delia a buscar a tu hija para traerla aquí y que no estorbe tu trabajo. Una mujer casada con antecedentes de prostituta cuando era soltera vuelve a ser prostituida por su hijo junto con otras mujeres de la familia y termina convertida en su esclava. Ni siquiera lo leeré. Así se empieza mejor como esclava. Juan se hartó y les pegó tres fustazos a cada una en los pezones. Cuando hubieron terminado y dado su aprobación les dijo: Por favor que sea pronto.

Carta de Ana desde un lugar del Caribe. Carta de Ana a Juan desde el mismo lugar del Caribe. Pero había que ir por partes, pues no todos los días se tiene un cuerpo tan impresionante a disposición propia. Después de palpar sus pies, obsevé que ella no hizo movimiento alguno.

Entonces me agaché para escuchar el ritmo de su respiración. El ritmo era homogéneo y semilento. Me inqué delante de sus pantorrillas y comencé a besarlas y a tocarlas.

Fue grandioso tocar esa piel suave como el algodón. Mientras seguía besando las pantorrillas, con mi mano fuí recorriendo sus excelentes piernas. Así permanecí por espacio de unos tres minutos. Después decidí acercarme hasta su entrepierna para darle un beso. Desafortunadamente esa noche estaba menstruando y lo que en realidad sentí fue el bulto que hacía una toalla femenina. Decidí que en vez de seguir besando su entrepierna era mejor idea tocar sus maravillosas caderas.

Entonces, me levanté y comencé a presionar con mis manos al mismo tiempo cada una de sus amplias y firmes caderas. El plato fuerte fueron esas extraordinarias tetas que posee, y que en ésta ocación no tenían el yugo del brasier, unicamente una blusa de lino era lo que se interponía entre mis manos y sus senos. Como es obvio, no paré de tocar esos perfectos senos, firmes y rígidos, pero suaves al tacto.

Me recosté en esas tetotas, las mordisqueé, las mamé.

Putas putitas diques